Así es como me gusta explicar en qué consiste el proceso de venta de una vivienda, lo veo como si de una receta de cocina se tratase.. Una en la que los ingredientes, los tiempos y el fuego, deben de estar todos ellos en su justa medida y uno no es menos importante que el otro.

Podemos tener muy buenos ingredientes, que si no los cocinamos bien, el tiempo no es el adecuado, nos pasamos o nos quedamos cortos con el fuego.. lo vamos a echar a perder.

También podemos comernos ese plato de cualquier manera, sin hacer del todo, pasado del punto.. al fin y al cabo.. ¿queremos comer no?…. ¿o queremos disfrutar, saborear, alimentarnos, nutrirnos, deleitarnos con esa experiencia?

Pues en el mundo inmobiliario ocurre lo mismo, quieres vender con una buena receta o ¿te conformas con cualquiera?

Y es que la vida es una elección a cada instante…